Si bien es cierto que el uso de la tecnología posibilita
nuevos procesos de enseñanza y aprendizaje, demanda una reestructuración del
sistema educativo; nuevas formas organizativas; nuevos métodos para los
procesos educativos y formación de educadores especializados en didáctica y
nuevas tecnologías.
En mi experiencia, uno de los principales problemas para
participar en un curso en línea, es un problema de autonomía. Al inicio del
curso se presentan problemas del tipo por ejemplo, ¿qué debo entregar?, ¿cuáles
son las fechas de entrega?, ¿qué lecturas debemos hacer?, ¿habrá exámenes? y
este tipo de dudas lo envían al correo, aun teniendo un foro de dudas para cada
módulo y actividades de inducción en donde se especifica en que consiste el
proceso. Indudablemente esto es una falta de responsabilidad y autonomía del
estudiante. Puede ser que sea originado porque esté acostumbrado a una educación
conductista y a depender de lo que haga y diga el profesor.
De ahí que como docentes, facilitadores de los procesos de
aprendizaje, debemos originar actividades que promuevan la creatividad y la
innovación. Las dimensiones del Modelo de madurez en la innovación y las Etapas de apertura del aprendizaje, pueden servir de
guía para apoyar este proceso. Por supuesto que un curso en línea no puede iniciar
con un grado de madurez en la etapa cinco de este modelo, sino que debe ser
gradual, de lo fácil a lo complejo.
El uso inteligente de las tecnologías promueve el
aprendizaje colaborativo y permiten, si hay un buen diseño y manejo de las
mismas, que el estudiante vaya construyendo su propio conocimiento, a través de
un proceso de apertura y autonomía que irá evolucionando gradualmente. De este
modo, el profesor no es más protagonista y se convierte en facilitador del
aprendizaje. En este sentido el papel del docente es clave y podrá usar la
tecnología como herramienta para promover un aprendizaje significativo,
despertar la creatividad y la innovación para que el estudiante pueda alcanzar
un grado de madurez como en la última etapa o dimensión del Modelo de madurez de la innovación.